Está pensada para grupos familiares y de amigos de hasta ocho personas. Para ello tenemos cuatro habitaciones dobles, una de ellas matrimonial y con una cuna para el más peque. También tenemos una cuna portátil. Todas las habitaciones están decoradas con muebles de castaño que nosotros restauramos. La ropa de cama y toallas es de algodón. Dos habitaciones y un baño en cada planta. En la planta de abajo, además de las dos habitaciones y el baño está la cocina equipada con todos los electrodomésticos (vitroceramica, lavavajillas, lavadora, horno, microondas, batidora, tostador, exprimidor, etc), zona de comedor con una mesa antigua de castaño y amplio ventanal. El salón tiene una estufa de hierro fundido para poder charlar al amor del fuego en los días fríos. Nosotros te proporcionamos la leña y la tendremos encendida a tu llegada. En el exterior, justo al lado de la puerta, tenemos un gran porche cubierto con barbacoa para poder preparar al aire libre estupendas comidas. La finca tiene 2000 metros, totalmente cercada, con columpios y mucho espacio para juegos, aparcar vehículos y disfrutar de un buen ambiente natural.

Durante su estancia en nuestro alojamiento podrá realizar diversas actividades relacionadas con la naturaleza, tales como:
- Paseos en bicicleta.
- Equitación.
- Montañismo
- Multiaventura.
- Alquiler de embarcaciones.
- Orientación.
- Excursiones en quads.
- Senderismo.
- Rutas en todoterreno.

Por la situación de la villa, escondida y oculta por mar y por tierra, los primeros ocupantes la eligieron, pensando encontrar más tarde un lugar mejor. Pero al comprobar que había abundante pesca en sus playas, se establecieron definitivamente y se vieron precisados a ir construyendo sus casas en las laderas de las dos montañas.
El Paisaje Protegido de la Costa Occidental, donde se encuentra Cudillero, es una estrecha franja costera de paisaje abierto al mar con grandes extensiones de prados que conserva sectores de costa poco accesibles y de gran valor.

Uno de los elementos dominantes del paisaje son los magníficos acantilados de este sector costero, bajo los cuales se encuentran ensenadas y playas de cantos como la Playa del Silencio.
Resulta de gran interés turístico Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias que ocupa una amplia extensión del suroccidente asturiano, a lo largo de la Cornisa Cantábrica.