INIZA surge en la agreste
Alpujarra, con su antiquísima y rica historia y sin embargo aún casi sin
descubrir para el ciudadano de nuestro tiempo.
El cortijo de la vieja ya se dedicó desde antiguo al cultivo de la vid hasta que
en la última década del siglo XIX El viñedo quedó destruido en pocos años debido
a la filoxera, y fue sustituido por el olivo y el almendro.
Desde hace unos treinta años, los actuales propietarios han recuperado en la
finca el cultivo del viñedo, que se empleó en este tiempo en la producción de
vinos absolutamente artesanales y al que ahora pretendemos dar el esplendor de
antaño para ofreceros lo mas íntimo de la tierra que amamos.
Hace treinta años que Julio López Godoy se dedica a la elaboración artesanal de vino en esta finca, utilizando para ello un antigua prensa de almazara que aún se conserva y depósitos de barro adquiridos a bodegas de diferentes zonas de España, esta Bodega se conserva para el visitante con todo su sabor tradicional, ubicada en la antigua casa cortijo.